
En el siglo XVI, el ajedrez era un juego de alta sociedad, época donde Reyes, Papas y señores se convertían en mecenas de los jugadores de ajedrez y en sus cortes organizaban torneos donde se invitaba a los mejores jugadores, pagándoles los viajes, ofreciéndoles una lujosa hospitalidad, en definitiva, les recompensaban los intensos momentos que les hacían pasar.
Por ejemplo, el Papa León X (1475-1521), además de ser un buen jugador, ayudó a difundir el ajedrez por toda Europa y fomentó la aparición de libros para los aficionados. Asimismo, Felipe II colmó de honores a Ruy López, considerado en aquellos momentos como el primer campeón del mundo por sus victorias frente a grandes jugadores de la época, creador de la teoría del ajedrez, destacado también por practicar con éxito la modalidad del ajedrez a la ciega (podía jugar sin ver el tablero ni las piezas reteniendo las jugadas en la mente) , así como por su difusión del lance de la captura al paso y sobretodo por la importancia de sus estudios sobre la apertura española, fundamental para el progreso del juego.
En 1575, el rey Felipe II de España, gran aficionado al ajedrez organizó el primer torneo internacional de la historia en el Escorial (Madrid). Invitó a los mejores jugadores ajedrecistas del momento: a los italianos Leonardo da Cutri y Paolo Boi (la leyenda dice que este jugador le ganó una partida al diablo) y a los españoles Ruy López y Alfonso Cerón. El vencedor fue el italiano Leonardo da Cutri que pasó a ser considerado como Campeón del Mundo, aunque el torneo había sido designado como Campeonato del Mundo no oficial. Éste recibió como premio mil ducados, una capa de armiño y su lugar de nacimiento, durante veinte años, exento de pagar tributos.
Esta prueba fue calificada por los historiadores como el primer Torneo Internacional de Maestros y la primera en ser documentada y fue la primera vez que se jugó un Gambito de Rey.
Realmente no hay documentos que constaten cuantas partidas se disputaron en 1575, sólo queda constancia a partir de la colección manuscrita hecha por el jugador italiano Polerio.
Ruy López - Leonardo (Madrid, 1575
1.e4 e5 2.f4 d6 3.Ac4 c6 4.Cf3 Ag4 5.fxe5 dxe5 6.Axf7+ Rxf7 7.Cxe5+ Re8 8.Dxg4 Cf6 9.De6+ De7 10.Dc8+ Dd8 11.Dxd8+ Rxd8 12.Cf7+ 1-0